✔️ Busca un trampolín basado en bungee. Evita usar trampolines que tengan resortes de metal. Esos serán duros para tus articulaciones. En su lugar, busca trampolines que cuenten con un sistema de bungee o cuerdas. “El material del bungee es más suave y ofrece más elasticidad, lo que hace que los entrenamientos sean más desafiantes. Cuanto más tenso o rígido esté ese tapete, menor rebote obtendrás”, explica Lo Russo.
✔️ Busca el tamaño. Si piensas usar un trampolín dentro de un apartamento pequeño, lo más práctico es elegir uno pequeño y plegable. “Si alguien quiere hacer ejercicio frente al televisor, recomiendo optar por uno de 39 pulgadas”, dice Lo Russo. Si tienes un jardín, puedes aprovechar el espacio y optar por algo más grande, como uno de 44 pulgadas, que te dará espacio para movimientos avanzados.
✔️ Elige con o sin asas. “Sé que las asas parecen útiles y de apoyo, pero no las recomendaría usar,” dice McGregor. “Nunca he tenido a nadie que se caiga mientras enseño clases para principiantes y la barra puede restar al entrenamiento y al rango de movimiento,” explica. Así que, en lugar de recurrir a las asas de inmediato, prueba primero con un trampolín de fitness normal (quizá con alguien cerca para ayudarte en caso de perder el equilibrio) y luego decide si quieres añadir asas para un soporte adicional.