✔️ Cepilla con frecuencia, pero no demasiado. “No hay una regla única,” dice Kanwal. “Yo recomendaría cepillar solo lo necesario para peinar, alisar o distribuir los aceites, no como un juego de números diario. Cepillar suavemente una vez al día o varias veces al día es razonable para muchas personas, pero cepillar en exceso puede generar fricción y puntas abiertas.”
✔️ Encuentra tu propio ritmo de peinado. Puedes usar un cepillo de cerda de jabalí para darle forma a un blowout, para domar los cabellos que se levantan, o para añadir volumen peinando hacia arriba. Para estas dos técnicas, recomienda sostener un bote de laca a aproximadamente nueve pulgadas de distancia y rociar una capa ligera sobre el cepillo antes de peinar.
✔️ Reemplázalo cuando sea necesario. “He tenido cepillos de cerdas de jabalí durante incluso 15 años,” dice Quarles. “Pero si lo usas mientras secas tu cabello con el secador, puede dañarse por el calor. Cuando empiece a mostrar signos, reemplázalo, porque las cerdas dañadas jalarán de tu cabello y causarán daño. Además, baja la temperatura de tu secador. ¡Ese mismo calor está golpeando tu cabello!”