Puedes conservar la remolacha en conserva para saborearla incluso fuera de temporada. Así la verdura se mantiene en buen estado durante mucho tiempo. Te mostramos cómo hacerlo.
La remolacha no solo se disfruta de muchas maneras en ensaladas o como acompañamiento, sino que también es una auténtica bomba de vitaminas. La verdura tiene temporada de septiembre a noviembre. Para poder conservar durante más tiempo las deliciosas tubérculos, puedes envasarlas en conserva. Aquí tienes una guía paso a paso.
Si quieres conservar remolacha, lo ideal es usar ingredientes orgánicos. En la agricultura biológica, los alimentos se cultivan de forma respetuosa con el medio ambiente, por ejemplo sin pesticidas químico-sintéticos.
Además, vale la pena cultivar tus propios alimentos o adquirirlos de la región. Eso evita largos transportes que dañan el medio ambiente y lo segundo también apoya a la agricultura local.
Para envasar las remolachas, lava bien las raíces con agua y retira las hojas.
Cuece las remolachas en una olla cerrada con agua y añade sal.
Déjalas cocer a fuego medio durante aproximadamente una hora.
Sácalas del agua y enfríalas con agua fría.
La piel debería desprenderse con facilidad. Retírala. Corta las remolachas peladas en rodajas. Achtung: el jugo de la remolacha tiñe mucho. Por ello, es recomendable usar guantes al manipularlas.
Pela y corta la cebolla en aros.
Aparte las remolachas y lleva a ebullición unos 400 mililitros de agua con vinagre balsámico, sal, azúcar y cebollas en una olla.
Pela la raíz picante y el jengibre. Corta ambos en rodajas.
Coloca la remolacha en frascos esterilizados. Por ejemplo, frascos de conserva. Para tres a cuatro piezas debería bastar.
Añade al gusto la raíz picante, el jengibre, los clavos de olor, la cebolla y la pimienta.
Rellena los frascos con el caldo.
Coloca los frascos en una olla con agua hirviendo durante aproximadamente media hora. Deben quedar cubiertos hasta la mitad con agua y no deben tocarse entre sí.
Saca los frascos del agua y déjalos enfriar.
Conservar la remolacha en conserva vale la pena, porque las tubérculos se conservan durante varios meses. Guarda los frascos de conserva en un lugar oscuro y fresco.
La remolacha en conserva sabe bien como guarnición para muchos platos principales contundentes, por ejemplo en invierno como sustituto de ensaladas o con ensaladas de invierno como achicoria o canónigos. También sirve como guarnición para panes cubiertos, por ejemplo junto con untables veganos o paté vegano.
Revisado por Lucas Drebenstedt
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Sobre el autor
Andrés Domingo
Andrés Domingo es el redactor jefe de noticias de SECIP.
Tras cuatro décadas de turnos, noches y festivos, muchas profesionales...
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