La señal número 1 de deficiencia de vitamina D que los médicos quieren que conozcas


La deficiencia de vitamina D es la deficiencia de micronutriente más común en Estados Unidos. Según el Linus Pauling Institute Micronutrient Information Center de la Universidad Estatal de Oregón, un asombroso 94,3% de la población estadounidense no alcanza el requisito diario de ingesta de vitamina D. Si sospechas que formas parte de este grupo, poder reconocer el signo número uno de deficiencia de vitamina D puede ayudar a iniciar una conversación con tu proveedor de atención médica sobre formas de obtener más vitamina D en tu dieta y las posibles opciones de suplementación.

Conoce al experto: el Dr. Michael Holick, M.D., Ph.D., endocrinólogo y experto en vitamina D.

La vitamina D es importante para mantener huesos fuertes y sanos, ayudar a que el cuerpo absorba el calcio, apoyar el sistema inmunológico, regular el crecimiento celular y combatir la inflamación, según el Dr. Michael Holick, M.D., Ph.D., endocrinólogo y experto en vitamina D. Y, sin embargo, la señal inequívoca de la deficiencia de vitamina D es un agotamiento constante, especialmente fatiga que persiste incluso después de dormir lo suficiente.

Una revisión publicada en la revista Nutrients explica que la vitamina D influye en numerosos factores que contribuyen a la fatiga, entre ellos la regulación de la producción de los neurotransmisores dopamina y serotonina, el control de los niveles de estrés oxidativo y de las citocinas inflamatorias, y el mantenimiento del equilibrio de electrolitos. Además, estudios han mostrado beneficios de la suplementación con vitamina D para mejorar la fatiga en diferentes grupos de personas, incluidas aquellas con esclerosis múltiple y aquellas con el síndrome post-COVID.

Además de la fatiga, otros síntomas de la deficiencia de vitamina D incluyen sudoración excesiva, dolor en las articulaciones, dolores musculares y ansiedad o depresión. Si experimentas fatiga crónica junto con uno o más de estos otros síntomas, vale la pena hacerse un análisis de los niveles de vitamina D y hablar con tu médico sobre la suplementación.

Aunque los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) recomiendan que los adultos obtengan de 600 a 800 UI (o 15 a 20 microgramos) de vitamina D al día, el Dr. Holick sugirió tomar de 1,500 a 2,000 UI (37.5 a 50 microgramos) diarios. Es posible excederse con la vitamina D, pero haría falta tomar más de 10,000 UI cada día para alcanzar esos niveles peligrosos, según la Biblioteca Nacional de Medicina. Aun así, obtener una recomendación personalizada de un médico o dietista garantizará que recibas toda la vitamina D que necesitas.

Los suplementos dietéticos son productos destinados a complementar la dieta. No son medicamentos y no están destinados a tratar, diagnosticar, mitigar, prevenir o curar enfermedades. Ten precaución al tomar suplementos dietéticos si estás embarazada o en periodo de lactancia. Asimismo, ten cuidado al administrar suplementos a un niño, a menos que sea recomendado por su proveedor de atención médica.

Andrés Domingo

Sobre el autor

Andrés Domingo

Andrés Domingo es el redactor jefe de noticias de SECIP.

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