Los cardiólogos son categóricos con el aceite de oliva: esto es lo que hace en las arterias


Los cardiólogos son categóricos con el aceite de oliva: esto es lo que hace en las arterias

El aceite de oliva ocupa un lugar central en la salud cardiovascular, y no es casualidad. Para muchos especialistas, su efecto sobre las arterias va más allá del sabor: implica química fina, inflamación controlada y una función endotelial más estable. “Cuando la grasa es la adecuada, la arteria respira mejor”, repiten con convicción numerosos cardiólogos.

Qué le hace realmente a la pared arterial

El endotelio —esa capa interna de las arterias— regula la dilatación, la fluidez de la sangre y la comunicación con el sistema inmunitario. El predominio de ácido oleico en el aceite de oliva mejora la biodisponibilidad de óxido nítrico, la molécula que “relaja” la pared vascular. Con más óxido nítrico, hay menos rigidez, mejor flujo y menos microdaño por estrés mecánico.

Los polifenoles del virgen extra actúan como escudo antioxidante frente a la oxidación de LDL, un paso clave en la formación de placas. “Menos LDL oxidada, menos ateroma, menos sorpresas en la angiografía”, sintetizan expertos en prevención.

Inflamación: pequeña chispa, gran incendio

La aterosclerosis es una respuesta inflamatoria crónica de la arteria a elementos dañinos. El aceite de oliva virgen extra, gracias a compuestos como el hidroxitirosol, reduce señales inflamatorias y modula citoquinas que encienden el problema. Esa acción silenciosa se traduce en paredes más “tranquilas” y en un endotelio más cooperativo.

En palabras sencillas: “La arteria no solo se tapa; también se irrita”. Los micronutrientes del aceite amortiguan esa irritación, un efecto pequeño por día, pero grande con los años.

Colesterol funcional, presión y rigidez

El patrón graso del aceite favorece un perfil lipídico más saludable: puede aumentar discretamente el HDL funcional y hacer menos propensas a oxidarse las partículas LDL. No es magia; es bioquímica cotidiana acompañada de una dieta coherente.

Sobre la presión arterial, el impacto es modesto pero real cuando sustituye grasas refinadas o saturadas, especialmente dentro de un patrón tipo mediterráneo. Ensayos nutridos han observado menos eventos cardiovasculares cuando el virgen extra es la grasa principal del plato.

Efectos directos que interesan

  • Mejora de la función endotelial y de la vasodilatación dependiente de óxido nítrico.
  • Menos oxidación de LDL y menor señal proinflamatoria en la pared arterial.
  • Disminución de la rigidez arterial con uso habitual y sostenido.
  • Perfil lipídico más favorable dentro de un patrón dietético equilibrado.

Cómo usarlo sin perder sus ventajas

El virgen extra destaca por sus polifenoles y su baja acidez; esas dos cualidades marcan la diferencia. Para el día a día, dos a tres cucharadas soperas pueden ser un objetivo razonable si sustituyen otras grasas menos saludables.

En crudo, preserva mejor los compuestos fenólicos; en cocina, resiste bien el calor moderado por su matriz antioxidante y la predominancia monoinsaturada. Evita el humo visible y apuesta por salteados suaves o al horno con control de temperatura.

Un consejo práctico: elige botellas de vidrio oscuro, conserva en lugar fresco y evita la luz directa para no degradar sus polifenoles.

Lo que no conviene olvidar

Aunque sea cardiosaludable, sigue siendo calórico: sumar sin restar otras grasas puede aumentar el peso, y el exceso de peso también endurece arterias. Si hay hipertrigliceridemia importante, conviene ajustar la cantidad con supervisión clínica.

La calidad importa: busca certificaciones, fecha de cosecha y la mención “virgen extra”. Los aceites mal almacenados o mezclados pierden potencia protectora, algo que tus arterias notan con el tiempo.

Lo que dicen los especialistas

“Lo crucial no es añadir aceite, sino reemplazar la grasa equivocada”, recalcan voces de la cardiología clínica. Otra idea clave: “No hay alimento que compense el sedentarismo; el aceite de oliva trabaja mejor con pasos y con sueño adecuado”.

Ese enfoque de suma y reemplazo explica por qué, dentro de una dieta basada en vegetales, legumbres, frutos secos y pescado, el virgen extra se vuelve un aliado constante.

Una pauta sencilla para empezar hoy

  • Cambia la mantequilla del desayuno por pan integral con virgen extra y tomate.
  • Aliña tus ensaladas con una vinagreta simple de aceite, vinagre y hierbas.
  • Usa una cucharada para terminar sopas o verduras ya cocidas, potenciando sabor y polifenoles.
  • Sustituye mayonesas y salsas ultraprocesadas por emulsiones caseras con limón y mostaza.

En pocas palabras, la combinación de ácido oleico y polifenoles ofrece un “entorno” menos hostil para la arteria. Es una mejora discreta, acumulativa y consistente, que se nota cuando las demás piezas —movimiento, descanso y dieta real— también están en su sitio. Como dirían muchos clínicos, “si una grasa merece tu confianza diaria, que sea esta, en la medida justa y con propósito claro”.

Andrés Domingo

Sobre el autor

Andrés Domingo

Andrés Domingo es el redactor jefe de noticias de SECIP.

Más noticias


Cuánto cobra de jubilación una enfermera en España después de 40 años trabajando

Cuánto cobra de jubilación una enfermera en España después de 40 años trabajando

Tras cuatro décadas de turnos, noches y festivos, muchas profesionales...

14 de septiembre de 2026

¿Negro o con leche? La salud de tu café depende de la hora del día

Una taza de café por la mañana es para muchas...

14 de septiembre de 2026

Más magnesio que los plátanos: 6 alimentos regionales que destacan aquí

Los plátanos se consideran una fuente clásica de magnesio. Si...

13 de septiembre de 2026